El problema de que María Pombo esté en contra del aborto es que juzga a quiénes no lo están

El problema de que María Pombo esté en contra del aborto es que juzga a quiénes no lo están

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Cualquier persona con un perfil de Instagram o una cuenta de Twitter puede transmitir y compartir sus opiniones públicamente y, por ende, generar un efecto en aquellos que le siguen. Pero, lógicamente no repercute de igual forma el mensaje que envíe una persona con 500 seguidores que con medio millón.

El aborto como opinión tabú

Podríamos decir que más que un tema tabú, hablar de la irrupción del embarazo es una opinión tabú, según en qué sectores te muevas. Decir abiertamente en un círculo conservador que detener tu gestación en el periodo establecido y por voluntad propia es un derecho como mujer, levanta ampollas. Te tacharán de irresponsable y te dirán que no estás a favor de la vida.

En el contexto actual, donde las mujeres tratamos de conquistar cada vez más libertades, la idea de limitar el poder de decisión sobre el rumbo de la maternidad no deja de ser un atraso en nuestro empoderamiento. En España se puede abortar hasta las 14 semanas de forma voluntaria y hasta la semana 22 si se trata de un embarazo de riesgo.

Como mujeres, nadie debería cuestionar nuestra decisión de no querer seguir con la gestación dentro del periodo legal. Básicamente porque los factores a tener en cuenta son muchos y muy variados. No siempre es el mejor momento ni nuestro gobierno nos pone las cosas fáciles en materia de conciliación. Está muy guay querer tener una familia unida y numerosa, pero para eso se necesita solvencia económica, ayuda y estar en el momento adecuado. Por no hablar de aquellas mujeres que descartan la maternidad en sus vidas.

María Pombo y su responsabilidad como líder de opinión

En cualquier caso, al igual que debemos respetar la decisión de una mujer a la hora de abortar, también debemos de respetar la de quién no comulga con la idea. El problema reside en la demonización de cualquiera de las dos posturas. Básicamente porque por mucho que digas que "respetas todas las opiniones" en el momento en el que introduces conceptos como pro-vida, etc estás juzgando y señalando a todas las mujeres que no opinan como tú.

Otro de los puntos que han avivado la polémica en torno a la opinión de Pombo es su asociación de abortar con ser más o menos madura. Según ella si eres madura para mantener relaciones sexuales, lo eres para ser madre. Y esta postura no solo cae por su propio peso de una primera lectura, sino que aboga a muchas adolescentes sin una opinión formada al comportamiento de los años 70 de "apechuga y dedica tu vida a los cuidados".

Quedarte embarazada sin haberlo buscado no es inmaduro. Inmaduro es tener un hijo sin los medios para mantenerlo o en una etapa de tu vida donde no vas a poder hacer de él un ser humano sano y emocionalmente estable. Eso sí es inmaduro.

Es básico en pleno 2018 que como colectivo sepamos que la decisión está en nuestras manos y que nadie, ni más conservador ni más progresista debería de juzgar qué hacemos o no con nuestro vientre.

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